YPF acordó el traspaso de su participación en MetroGAS y MetroENERGÍA a Edenor por US$780 millones mientras concentra su estrategia en Vaca Muerta. Pero el cambio empresario abre otra mirada: MetroGAS llega a esta nueva etapa con una trayectoria de negocios inclusivos, formación laboral y trabajo con la comunidad. Edenor suma peso en el mercado energético y también el desafío de dar continuidad a ese recorrido.
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Resumen
YPF aceptó la oferta de Edenor por sus participaciones en MetroGAS y MetroENERGÍA por US$780 millones. Mientras la petrolera concentra su futuro en Vaca Muerta, MetroGAS cambia de manos con una agenda construida alrededor de inclusión, formación, proveedores y comunidad.
MetroGAS cambia de manos, pero no empieza de cero
YPF aceptó la oferta de Edenor por sus participaciones en MetroGAS y MetroENERGÍA por US$780 millones. La operación todavía debe cumplir las condiciones y autorizaciones regulatorias correspondientes.
El movimiento muestra dos estrategias. YPF se concentra en Vaca Muerta y Edenor amplía su presencia en el mercado energético. Pero MetroGAS aporta algo más que infraestructura y usuarios: durante los últimos años desarrolló una agenda vinculada con inclusión laboral, formación, proveedores y comunidad.
La inclusión también entró en la cadena de valor
Uno de los ejemplos es su modelo de negocios inclusivos, que busca incorporar organizaciones sociales, cooperativas y emprendimientos de impacto como proveedores y generar oportunidades económicas y laborales.
Tercer Tiempo analizó esa experiencia: la propuesta apunta a que la inclusión forme parte del negocio y no quede limitada a acciones aisladas.
MetroGAS también desarrolló iniciativas de formación para el trabajo, educación sobre el uso seguro del gas y prevención de intoxicaciones por monóxido de carbono, con articulación entre empresa, organismos públicos y organizaciones sociales.
El desafío que recibe Edenor
Por eso, el cambio de control abre una pregunta que excede el precio de la operación: qué continuidad tendrá esa construcción social bajo la nueva conducción.
Edenor gana escala dentro del mercado energético argentino. Y junto con activos, infraestructura y usuarios recibe una compañía que construyó vínculos con trabajadores, proveedores y comunidades.
El desafío será sostenerlos y, eventualmente, ampliar su alcance.
YPF concentra su futuro en Vaca Muerta
Del otro lado, YPF profundiza el Plan 4×4. La producción de petróleo shale alcanzó los 213.000 barriles diarios, un 47% más interanual, mientras el 77% de las inversiones del trimestre se destinó al no convencional.
La petrolera también alcanzó un EBITDA ajustado récord de US$2.804 millones. El EBITDA permite observar cuánto genera el negocio antes de descontar intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones; en términos simples, ayuda a medir la fortaleza de su operación.
El crecimiento de Vaca Muerta también demanda formación. Más de 13.000 jóvenes se inscribieron al Instituto Vaca Muerta, reflejo de las expectativas laborales y de la necesidad de nuevos perfiles técnicos.
Más que US$780 millones
La operación deja así dos movimientos: YPF concentra capital y producción en Vaca Muerta mientras Edenor gana escala en los servicios energéticos.
Pero los US$780 millones no explican todo lo que cambia de manos. MetroGAS llega a esta nueva etapa con una agenda de inclusión y comunidad construida durante años. El desafío será que el crecimiento empresario también pueda sostener ese capital social.
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