La despedida de Messi: el costo invisible del éxito.

Salud mental y el costo invisible del éxito
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“No me daba tiempo a disfrutar”, dijo Lionel Messi al despedirse de la Selección tras 21 años, ante casi 90.000 almas en el Monumental. El hombre que llegó a la cima expuso la cara menos visible del éxito: la exigencia devora el disfrute. Y su confesión encontró eco en la población: seis de cada diez estudiantes secundarios manifiestan tristeza o dificultades para disfrutar, según Fundación La Salle; y el estrés frecuente entre los adultos argentinos saltó del 33% al 50% en un año, de acuerdo con la investigación de Voices! y WIN.

Resumen
  • Messi lo hizo otra vez: convirtió su despedida en un aprendizaje.
  • Fundación La Salle registró tristeza o dificultades para disfrutar en el 60,6% de los estudiantes secundarios
  • Voices! sostiene que Argentina creció un 17% el estrés en un año

Tiempo de lectura 3 minutos / Destacada

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El costo de vivir detrás de la próxima meta

El partido terminó. Su centralidad en la palabra no fueron los logros, ni las estadísticas, fue la falta. Y lo describió como ese niño que un acto escolar busca ser mirado por sus padres, “Hay muchas emociones, se me cruzan muchas cosas. Obviamente, en lo primero que pienso es en mi viejo”, confesó. Durante décadas, Jorge Messi, había sido su marco de seguridad frente al negocio, el poder y la presión. Esa noche ya no estaba. Y la falta tuvo su peso específico. Días después le preguntaron qué le diría al Messi de seis años. “Que disfrute más las cosas”, respondió. “Me pasaba que ganaba algo y ya estaba pensando en lo que venía. No me daba tiempo a disfrutar”.

No fue una confesión de fracaso. Fue la factura del éxito. Cuando la próxima meta organiza una vida, cada conquista dura hasta que aparece otra exigencia. Pero esa tensión tiene una red emocional que la contiene, y cuando falta la red ? Qué deviene? En que se convierte? Se aprende a disfrutar?

Tristeza adolescente y estrés social

El primer informe del Observatorio de Convivencia de Fundación La Salle analiza el Operativo Aprender Secundaria 2024, que alcanzó a 379.050 estudiantes de 11.846 escuelas.

El 60,6% manifestó tristeza o dificultades para disfrutar durante los tres meses anteriores; el 54,7%, problemas de concentración; el 48,7%, ansiedad o nerviosismo; y el 46,6%, soledad persistente. El último dato, es un llamado urgente al adulto que podría estar cerca para Ser, o tejer esa red que contuvo a Messi para lograr llegar.

Pero el adulto tampoco la lleva muy fácil en los últimos tiempos de cambios permanentes que suman a la incertidumbre. Así lo confirmó la Worldviews Survey de WIN que consultó a 45.000 personas de 45 países. Voices! realizó el capítulo argentino. Dos investigaciones sobre edades distintas describen la misma dificultad: habitar el presente sin que la presión o la falta de un horizonte se lleven todo.

El propósito, el estrés y las redes de cuidado

En la Argentina, el estrés frecuente creció 17 puntos porcentuales en un año: pasó del 33% en 2025 al 50% en 2026. Para el 54%, la principal causa es la falta de dinero o las deudas.

En las horas previas al Día Mundial de la Salud Mental, Tercer Tiempo Radio llevó esos datos a la conversación con el psiquiatra Jorge Correa. “El estrés no siempre es malo”, planteó. Para explicarlo recurrió a una imagen: “El estrés sería como la fiebre. La fiebre no es una enfermedad, es un síntoma. El estrés es la fiebre del sistema nervioso”.

La señal aparece cuando la exigencia supera lo que una persona siente que puede manejar. “Cuando uno siente que pierde el control de aquello que lo rodea, aparece el estrés”, explicó Correa. Y continúo, «Las deudas deterioran esa percepción de control. La tecnología agrega mensajes, notificaciones y pequeñas urgencias: “monedas de estrés” que se acumulan durante el día.»

Para algunos adolescentes, el malestar surge de vivir detrás de la próxima meta. Para otros, de no encontrar ninguna. Las pantallas no explican por sí solas la tristeza, pero La Salle suma una advertencia: uno de cada cinco estudiantes participaba en apuestas online y la proporción alcanzaba al 31% entre los varones.

Pero hay un momento central y Correa lo ubica como el límite cuando el estrés impide trabajar, vincularse o disfrutar. Allí aparece la necesidad de pedir ayuda. El propósito orienta, pero no reemplaza la contención. Fundación La Salle lo resume en cuatro acciones: “mirar, escuchar, alojar, acompañar”.

Messi y un aprendizaje colectivo

Messi lo hizo otra vez, enmudeció ante la soberbia ajena. La marca Sancor Seguros fue escrita con drones en el cielo, confirmando que podes comprar casi todo, menos el talento ajeno y mucho menos el respeto logrado. Dos días después, la empresa emitió un comunicado que carecía de la palabra disculpas y una vacía frase marketinera : “Cuando está Leo, el que brilla es solo él”. Un patrocinador puede financiar un espectáculo; no debe ni puede apropiarse de una emoción colectiva.

La despedida de Messi de la Selección dejó una enseñanza que excede al fútbol: ante una falta inmensa también es posible reconstruirnos desde aquel niño que fuimos.

Por Sara Di Tomaso

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