Diversidad · 2 min de lectura
La Fundación Loma Negra lanzó la quinta edición de Mujeres en Concreto, su programa de formación laboral para mujeres en oficios de la construcción. Los talleres de albañilería y electricidad comenzaron en Tigre, Ramallo, Cañuelas y Zapala, en el año en que la Fundación cumple su 20 aniversario.
Resumen
- Mujeres en Concreto arrancó su quinta edición con talleres en cuatro ciudades de las provincias de Buenos Aires y Neuquén.
- El programa forma a mujeres en albañilería, instalaciones eléctricas, hormigón armado y cómputo de materiales, entre otras especialidades.
- Desde su creación en 2022, la iniciativa capacitó a más de 200 mujeres en oficios de la construcción.
- En Ramallo y Cañuelas, la formación tendrá certificación oficial; el programa cuenta con una amplia red de aliados municipales y educativos.
Una apuesta que cumple cinco ediciones
Los talleres de albañilería y electricidad que arrancaron en octubre en Tigre, Ramallo, Cañuelas y Zapala no son una novedad: son la continuación de un programa que lleva cinco años abriendo puertas. Mujeres en Concreto nació en 2022 con una premisa clara: darle a las mujeres herramientas concretas —literalmente— para construir sus propias casas y, si quieren, su propio trabajo.
La iniciativa es desarrollada por la Fundación Loma Negra con la participación de clientes, colaboradores y actores sociales de las comunidades donde la empresa opera. En el año en que la Fundación celebra su 20 aniversario, el programa llega a su quinta edición con más presencia territorial que nunca.
Qué aprenden las participantes
Desde su creación en 2022, el programa capacitó a más de 200 mujeres en diferentes especialidades. Las actividades que se desarrollan en las cuatro ciudades cubren un abanico amplio de conocimientos: construcción de mampostería y hormigón armado simples, muros y tabiques, columnas y vigas de encadenados, contrapisos, carpetas, revoques, instalaciones eléctricas y cómputo de materiales. El objetivo es doble: que las mujeres puedan encarar obras propias y que cuenten con formación real para insertarse en el mercado laboral de la construcción.
En Ramallo y Cañuelas, la formación tendrá certificación oficial, un respaldo adicional que potencia la empleabilidad de las participantes.
Una red de aliados que crece con el programa
El alcance de Mujeres en Concreto se explica, en parte, por la cantidad y variedad de organizaciones que lo respaldan. En Tigre participan la Municipalidad y la organización Mujeres 2000. En Ramallo se suman la Municipalidad, Meraki, el Consejo Escolar, el Instituto Nº 235 y el Centro de Formación Profesional Nº 401 de Villa Ramallo. En Cañuelas, el Centro de Formación Laboral Nº 401. En Zapala, el Centro de Formación Profesional N° 30 y el Hospital local.
A esta red se agregan clientes de la cadena de valor de Loma Negra: Corralón Ruta 25, Venta Mat, Costa Materiales y el Corralón Chachil & Quen.
El desafío que viene
Llegar a las 200 mujeres capacitadas fue una marca, pero el programa no se detiene ahí. El verdadero desafío es que esas mujeres encuentren en la construcción un camino laboral sostenible —no solo una habilidad—, y que el sector las reconozca como trabajadoras calificadas. La quinta edición de Mujeres en Concreto muestra que la demanda existe. Lo que falta ahora es que la industria esté a la altura.

