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Aeropuertos Argentina inauguró «Amo Viajar» en el Aeroparque Jorge Newbery: 70 m² con cuatro sectores diferenciados para personas con Condición del Espectro Autista, Síndrome de Tourette, personas ostomizadas y quienes necesitan un espacio de lactancia o privacidad para administrarse medicación. Además, con una inversión de $318 millones, la empresa lo presenta como el primero de su tipo en la región.
Resumen
- El 8 de octubre, Aeropuertos Argentina inauguró «Amo Viajar» en el Aeroparque Jorge Newbery: un espacio de 70 m² entre las puertas 12 y 13 del embarque nacional, con capacidad para 15 personas. Está pensado para pasajeros con neurodiversidad, necesidades sensoriales, ostomía o lactancia. Además, el uso es gratuito y puede solicitarse en el sitio web o en Atención al Cliente.
- La iniciativa requirió una inversión de $318 millones. Según la empresa, convierte a Aeroparque en la primera terminal de la región en reunir en un solo lugar servicios vinculados con la regulación emocional, la sensorialidad y el cuidado personal.
Un aeropuerto que no pone límites al equipaje de cada pasajero
Hay pasajeros que necesitan más que una silla de ruedas o una rampa de acceso. Para quienes viajan con Condición del Espectro Autista (CEA), con Síndrome de Tourette, con una ostomía o con un bebé en período de lactancia, el paso por un aeropuerto puede implicar situaciones que la infraestructura convencional no está diseñada para resolver. Por esa razón, Aeropuertos Argentina apunta a cambiar eso.
El nuevo espacio «Amo Viajar», inaugurado el 8 de octubre en el Aeroparque Jorge Newbery, ocupa 70 m² entre las puertas 12 y 13 del sector de embarque nacional. Tiene capacidad para hasta 15 personas. Además, está organizado en cuatro sectores: una sala sensorialmente controlada para personas con CEA, un espacio de autorregulación para personas con Síndrome de Tourette, una sala de lactancia con cambiador y un baño adaptado para personas ostomizadas. Este baño está equipado con los elementos específicos para el vaciado, la higiene y el recambio de dispositivos.
Lo que no entra en el check-in habitual
El diseño del espacio incorpora criterios de accesibilidad universal y apunta a dar respuesta a necesidades que van más allá de la movilidad. Además, la sensorialidad, la regulación emocional y la privacidad para administrarse medicación —como la insulina— son algunas de las situaciones que «Amo Viajar» busca alojar.
«Amo Viajar es nuestra forma de entender la inclusión. Sabemos que para muchas personas el paso por un aeropuerto puede presentar desafíos particulares. Con esta iniciativa buscamos ofrecer herramientas concretas que permitan vivir la experiencia aeroportuaria de una manera más accesible y respetuosa de las necesidades de cada pasajero», señaló Julieta Scaramella, jefa de Sustentabilidad de Aeropuertos Argentina.
El espacio es gratuito. Puede solicitarse con anticipación a través del sitio web de Aeropuertos Argentina o directamente en cualquier puesto de Atención al Cliente del aeropuerto. Sin embargo, está sujeto a disponibilidad.
El desafío que viene
La inversión en accesibilidad aeroportuaria tiene una lógica más amplia: los aeropuertos son puertas de entrada a la movilidad, y su diseño define quién puede o no atravesarlas con autonomía. «Amo Viajar» es un paso concreto, pero también una señal de que el estándar de asistencia aeroportuaria puede —y debería— expandirse más allá de la rampa y el ascensor. Por eso, el desafío real es que este tipo de espacios deje de ser la excepción. Debería convertirse en la norma en la red de terminales del país.
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