El cambio climático impacta en los negocios y las empresas toman decisiones

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El cambio climático dejó de ser sólo una preocupación ambiental. Según un informe de PwC Argentina, los riesgos climáticos ya se consolidan como una prioridad estratégica para las empresas y empiezan a influir en decisiones de inversión, costos, financiamiento, reputación y modelos de negocio.

Tiempo de lectura: 3 minutos Empresas

  • La gestión del riesgo climático pasó de ser una herramienta de mitigación a convertirse en una variable concreta para crear valor, anticipar disrupciones operativas y mejorar la competitividad de las compañías.
  • El informe advierte que las empresas avanzaron en objetivos de reducción de emisiones, pero todavía enfrentan dificultades para traducir esos compromisos en acciones operativas y decisiones de negocio.

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Resumen

PwC advierte que los riesgos climáticos ya no pueden tratarse como un tema aislado de sustentabilidad: impactan en costos, inversión, reputación y acceso a financiamiento.

El desafío de las empresas es integrar el clima en la estrategia, la gestión de riesgos, la asignación de capital y el diseño de nuevos modelos de negocio.

Por qué el clima ya es una decisión de negocio

Durante años, muchas compañías abordaron el cambio climático desde el cumplimiento regulatorio o desde la comunicación institucional. Ese enfoque empieza a quedar corto.

El nuevo escenario combina eventos climáticos extremos, transición hacia economías bajas en carbono, presión regulatoria, exigencias de inversores y nuevas demandas de consumidores.

En ese contexto, incorporar los riesgos climáticos en la estrategia permite anticipar interrupciones operativas, reducir costos mediante eficiencia en energía y recursos, y disminuir la exposición a riesgos financieros y reputacionales.

De la mitigación a la creación de valor

El informe de PwC plantea un cambio de mirada: gestionar el riesgo climático ya no es sólo reducir daños. También puede abrir oportunidades.

Las empresas que integran esta agenda pueden mejorar su relación con inversores, acceder a financiamiento sostenible y desarrollar productos o servicios alineados con una economía más resiliente y baja en carbono.

La clave está en dejar de mirar el clima como un problema externo y empezar a incorporarlo en las decisiones centrales del negocio.

El desafío de pasar del compromiso a la acción

PwC advierte que las organizaciones avanzaron en la definición de objetivos de reducción de emisiones, pero todavía enfrentan brechas para llevar esos compromisos a la operación diaria.

Una de las mayores dificultades aparece en las emisiones de alcance 3, asociadas a la cadena de valor. También persisten desafíos para alinear decisiones de inversión, compras, logística, producción y portafolios con metas climáticas de largo plazo.

El problema ya no es sólo medir. Es transformar la información climática en decisiones concretas.

Lo que viene para las empresas

El desarrollo de análisis de escenarios, la incorporación del riesgo climático en decisiones de inversión y la redefinición de portafolios hacia productos y servicios más sostenibles aparecen como palancas centrales para capturar valor.

“Gestionar los riesgos climáticos no es solo una cuestión de compliance, sino un factor estratégico para las organizaciones que aspiran a competir en el largo plazo”, señaló Diego López, socio de PwC Argentina a cargo de la práctica de Sostenibilidad y Cambio Climático.

Belén Zermatten, directora de PwC Argentina en la misma práctica, agregó que la integración efectiva de estos riesgos requiere capacidades analíticas, gestión robusta y una visión transversal dentro de las organizaciones.

Una agenda que llegó al directorio

El cambio climático ya no puede quedar encerrado en un área técnica. Su impacto atraviesa operaciones, finanzas, reputación, inversión, proveedores y estrategia.

Las empresas que entiendan antes este cambio estarán mejor preparadas para competir. Las que lo ignoren, enfrentarán más costos, más riesgos y menos capacidad de adaptación.

En la nueva agenda empresarial, el clima dejó de ser una nota al pie: ya forma parte del negocio.

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