Tecnología, logística y expansión global
Andreani acelera su transformación con inteligencia artificial en su Hub Pacheco y da un paso estratégico hacia el negocio internacional. La inversión no solo mejora la operación: redefine el rol de la logística en la economía digital. El nuevo sistema permite procesar hasta 26.000 paquetes por hora y reducir tiempos de días a pocas horas. Además, la expansión a Miami marca un giro claro: salir a buscar crecimiento fuera del mercado local.
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De la automatización a la inteligencia: el salto que cambia todo
Andreani no está incorporando tecnología. Está cambiando su modelo de operación. Con una inversión de u$s30 millones, automatizó por completo su Hub de General Pacheco, una planta de 70.000 metros cuadrados que ahora funciona con inteligencia artificial, clasificación avanzada y sistemas de presorting. La compañía ya venía trabajando en logística inteligente, pero esta inversión marca un punto de inflexión: escala el modelo y la posiciona como uno de los jugadores más avanzados en implementación de IA logística en Latinoamérica. El impacto es concreto: hasta 520.000 envíos diarios desde Pacheco y una red total que alcanza los 928.000 paquetes por día.
La logística empieza a pensar
El diferencial no está en la velocidad. Está en la inteligencia. Así lo confirmó Carlos Cirimelo, CEO de Andreani, “La ventaja competitiva ya no está en automatizar, sino en hacer que la tecnología piense la operación”, afirmó Carlos Cirimelo,
El sistema analiza en tiempo real variables como tamaño, peso y destino. Con esa información, toma decisiones operativas, reduce errores y anticipa picos de demanda. El resultado es un cambio estructural: procesos que antes demoraban dos días ahora se resuelven en menos de cuatro horas. Y cada paquete puede permanecer apenas 90 segundos dentro del circuito automatizado.
El dato que anticipa lo que viene
Hoy, la operación funciona al 20% de su capacidad. No es un problema. Es una señal. Andreani está invirtiendo para el volumen que todavía no llegó, pero que espera capturar en los próximos años, impulsado por el crecimiento del comercio digital.
PyMEs, e-commerce y la logística como plataforma
La transformación también impacta en el acceso. El Hub Pacheco integra servicios de fulfillment que permiten a PyMEs y emprendedores delegar almacenamiento, armado y distribución. En un mercado donde vender online es simple pero escalar es complejo, la logística pasa a ser un habilitador directo del crecimiento. La eficiencia operativa deja de ser un diferencial interno y se convierte en infraestructura para la economía digital.
Miami: la jugada fuera del país
El movimiento más estratégico no está en Pacheco. Está afuera. La empresa prepara su desembarco en Miami para ampliar su operación internacional y capturar el crecimiento del comercio crossborder. Hoy, los envíos internacionales representan una parte menor del negocio. Pero la compañía apuesta a que ese segmento crezca fuerte en los próximos años. La decisión refleja dos lectura; el contexto local: diversificar ingresos frente a un mercado interno más desafiante. Y su foco puesto a largo plazo.
Minería, energía y el nuevo mapa logístico
La compañía también empieza a jugar en sectores de mayor escala como minería, petróleo y gas. No es un dato menor. En industrias donde los tiempos, la trazabilidad y la precisión son críticos, la logística deja de ser soporte y pasa a ser condición operativa. Para comprender la cultura de la empresa y su mirada de futuro, en innovación e inversión, fue preciso escuchar a Oscar Andreani, que con sus ochenta y dos años marcó el horizonte, rodeados de periodistas, “Tenemos una decisión empresaria clara: sostener un modelo de inversión con mirada de largo plazo”, señaló.
Lo que está en juego
Andreani no invierte solo en automatización. Invierte en anticipación, y es un punto nodal en su historia como empresa nacional con ochenta años de historia. En un mercado donde el consumidor exige inmediatez y las empresas necesitan eficiencia, la logística inteligente deja de ser una mejora operativa. Se convierte en una ventaja competitiva estructural.
La pregunta ya no es quién entrega más rápido. La pregunta es quién entiende antes cómo hacerlo mejor.

