Messi genera admiración aún perdiendo. ¿Por qué?
Messi volvió a demostrar que el liderazgo más sólido no siempre depende de ganar. Una mirada sobre el soft power, la coherencia y la influencia que nace del ejemplo.
Messi volvió a demostrar que el liderazgo más sólido no siempre depende de ganar. Una mirada sobre el soft power, la coherencia y la influencia que nace del ejemplo.
En diálogo con Tercer Tiempo, Alfredo Bernardi reflexiona sobre el liderazgo de Messi y Scaloni, la creciente mercantilización del Mundial, el impacto ambiental del torneo y el valor de los clubes de barrio como espacios de integración y comunidad.