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Santander y la Universidad Blas Pascal lanzan 2.000 becas para docentes y PyMEs con foco en formación financiera e inteligencia artificial, en medio de una creciente desconexión entre educación y mercado laboral.
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Una apuesta que apunta al origen del problema
Santander Argentina, junto a la Universidad Blas Pascal, lanzó una nueva edición de sus programas de formación gratuita a través de Santander Open Academy.
Las propuestas están dirigidas a dos actores clave: docentes y líderes de PyMEs. No es casual. Son dos piezas centrales en la construcción —o la falta— de talento.
Docentes frente a un sistema que cambió
Uno de los programas está enfocado en la capacitación en inteligencia artificial para docentes de nivel primario y medio. El objetivo es claro: incorporar herramientas que permitan mejorar la planificación, la enseñanza y la evaluación.
Pero el trasfondo es más profundo.
Si los docentes no están preparados para el mundo que viene, el talento tampoco lo estará.
La discusión sobre empleo suele centrarse en el mercado. Sin embargo, el problema empieza en el aula. Y ahí, la brecha entre lo que se enseña y lo que se necesita es cada vez más visible.
PyMEs: el otro frente del talento
El segundo programa apunta a fortalecer habilidades financieras en líderes PyMEs. Incluye herramientas para gestionar recursos, planificar inversiones y acceder a financiamiento.
En un contexto económico complejo, mejorar la gestión no es solo una cuestión técnica. Es una condición para sostener empleo.
Sin PyMEs sólidas, no hay mercado laboral que funcione.
El sistema que no logra articular
La iniciativa de Santander vuelve a exponer una tensión que ya aparece en otros diagnósticos, como el planteado por CIPPEC.
El problema no es solo la falta de empleo ni la falta de talento.
Es la desconexión entre formación, empresas y oportunidades.
Mientras el sistema educativo avanza a un ritmo, el mercado laboral se transforma a otro. Y en ese desfasaje, el talento se pierde o no llega a desarrollarse.
Una señal que va más allá de la capacitación
Las 2.000 becas que ofrece Santander Open Academy son una herramienta concreta. Pero también son una señal.
El talento no empieza en el CV. Empieza mucho antes: en la educación, en el acceso a herramientas y en la capacidad del sistema de acompañar ese proceso.
Cuando esa base falla, el problema deja de ser educativo. Se vuelve estructural.
Y ahí, la discusión cambia: no es solo cómo generamos empleo. Es cómo formamos a quienes después tienen que sostenerlo. La discusión sobre talento no se resuelve en el corto plazo. Requiere repensar el vínculo entre educación, empresas y formación continua, en un contexto donde la tecnología acelera los cambios y obliga a actualizar habilidades de manera permanente.

