Empleo e inclusión: qué cambia para quienes hoy dependen de un plan social

Cambian Planes Sociales por Empleo
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La transformación del programa Volver al Trabajo en un sistema de vouchers educativos marca un cambio profundo en la política social. Más de 900.000 personas entran en una transición que combina capacitación obligatoria, reglas de asistencia y una promesa: acercar los planes al empleo formal.

El nuevo esquema comenzará a aplicarse de manera progresiva a partir de 2026, incluyendo una perspectiva de inclusión en el empleo para todos.

La pregunta central es si este puente hacia el empleo será accesible para todos.

En TT: Planes sociales por empleo, el Gobierno empieza a capacitar desde enero

Del ingreso garantizado a la capacitación obligatoria

El Gobierno nacional confirmó que avanzará con la transformación del programa Volver al Trabajo en un sistema de vouchers educativos. El objetivo es reorientar los planes sociales hacia la inserción laboral en el sector privado, como parte de una reforma más amplia impulsada por e.Ministerio de Capital Humano

El nuevo esquema alcanzará a más de 900.000 beneficiarios, que deberán capacitarse para mantener el cobro del beneficio. Según explicó el vocero presidencial y jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se trata de “un paso clave para generar empleo en blanco en el sector privado”, asegurando así objetivos de inclusión laboral.

Hasta cuándo se paga Volver al Trabajo

El programa garantiza un pago mensual de $78.000 hasta mayo de 2026, de acuerdo con el Decreto 198/2024. Hasta el momento, el Gobierno no anunció una prórroga.

Eso implica que la transición hacia el sistema de vouchers educativos comenzará antes de esa fecha. El Ejecutivo busca dejar atrás el esquema de transferencia monetaria sin contraprestación y avanzar hacia un modelo que financie trayectos formativos vinculados a demandas reales del mercado laboral, logrando así inclusión laboral efectiva.

La prueba piloto que marca el rumbo

La primera experiencia concreta comenzará el 6 de enero y alcanzará a 20 beneficiarios, seleccionados de forma directa por el Ministerio de Capital Humano. La prueba piloto funcionará como base para evaluar una expansión durante 2026.

La capacitación tendrá una duración total de dos meses, con dos módulos de ocho clases, contenidos teóricos y prácticos y orientación a un oficio concreto. Al finalizar, los participantes obtendrán un título profesional certificado por el sector privado.

Durante esta etapa, los beneficiarios no perderán el ingreso mensual, pero deberán cumplir con un requisito clave: un mínimo del 70% de asistencia para acceder a la certificación, facilitando así la inclusión en el empleo.

Dónde y con quiénes se dictan los cursos

Las capacitaciones se realizarán en el Centro de Formación de Oficio de Capital Humano, ubicado en el predio del ex Instituto Garrigós, en el barrio porteño de La Paternal. El espacio fue restaurado con apoyo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y articula formación laboral con el sector productivo.

En enero comenzarán los cursos junto a Sinteplast, enfocados en el rubro de pintura de obra, con provisión de materiales incluida. El programa también prevé capacitaciones vinculadas a habilidades tecnológicas, uno de los sectores con mayor demanda de empleo, asegurando así inclusión laboral.

Empresas, reglas y empleabilidad

El Ministerio de Capital Humano ya firmó convenios con empresas como Mercado Libre, Arcos Dorados (McDonald’s) y Cervecería y Maltería Quilmes. El objetivo es alinear los contenidos de los cursos con perfiles laborales demandados.

Desde el Gobierno explican que el voucher educativo funciona como un puente entre el plan social y el empleo formal. La lógica es clara: menos dependencia del ingreso estatal permanente y más herramientas concretas de empleabilidad, con énfasis en la inclusión en el empleo.

Inclusión, exigencias y la pregunta de fondo

El nuevo esquema introduce reglas similares a las del ámbito educativo y laboral. Asistencia mínima, certificación privada y orientación a oficios concretos. Para algunos beneficiarios, puede ser una oportunidad real. Para otros, un desafío difícil de sostener.

La pregunta que queda abierta es si este modelo logrará incluir a quienes están más lejos del mercado laboral —personas mayores, mujeres con hijos a cargo, trayectorias laborales interrumpidas— o si beneficiará principalmente a quienes ya están más cerca de cumplir con esas exigencias.

El cambio está en marcha. El impacto real se medirá con una sola vara: cuántas personas logran pasar del plan al empleo formal, logrando plena inclusión mediante el empleo.


Fuentes: Ministerio de Capital Humano; Decreto 198/2024; información oficial difundida por el Gobierno

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