Mientras en distintas regiones del mundo retroceden regulaciones ambientales y pierde fuerza el impulso político de la agenda verde, en Sudamérica las empresas sostienen el rumbo. El 94% mantiene o incrementa su inversión en sustentabilidad para reducir costos, mejorar su competitividad, fortalecer las exportaciones y responder a mercados cada vez más exigentes. Así lo indica el informe “Intención global, realidad local” de Grant Thornton Argentina.
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Resumen
- El 94% de las empresas sudamericanas mantiene o aumenta su inversión en sustentabilidad.
- La región supera a América del Norte, Europa, Asia-Pacífico y África en intención de inversión.
- Las energías renovables concentran el 54,1% de las iniciativas empresariales.
- Reducir costos, sostener la rentabilidad y mejorar las exportaciones son los principales objetivos.
La inversión verde resiste el cambio de clima político
La sustentabilidad permanece dentro de la agenda estratégica de las empresas, aun en un escenario internacional marcado por la incertidumbre económica, los cambios regulatorios y un clima político menos favorable a las políticas ambientales.
El informe “Intención global, realidad local: variación regional de las prioridades sustentables”, elaborado por Grant Thornton Argentina, muestra que el 94% de las empresas sudamericanas mantiene o incrementa el presupuesto destinado a iniciativas de sustentabilidad.
La cifra coloca a Sudamérica por encima de América del Norte, donde la intención de inversión alcanza el 90,1%. Asimismo, supera a Asia-Pacífico, con el 83,4%; Europa, con el 82,8%; y África, con el 75,4%.
A escala global, el 85,9% de los líderes corporativos también afirma que continúa invirtiendo con fuerza en esta agenda.
Las empresas invierten para reducir costos y competir
El estudio muestra que la inversión ya no se sostiene únicamente por el compromiso ambiental o por una necesidad reputacional. La sustentabilidad se integra a las decisiones comerciales, productivas y financieras.
El 48,7% de las empresas busca reducir costos; el 42,2% apunta a obtener rentabilidad en el largo plazo; y el 37,2% considera que estas iniciativas mejoran sus posibilidades de exportación.
La agenda verde se convierte así en una herramienta para optimizar recursos, ganar previsibilidad y responder a las exigencias de las cadenas de valor internacionales.
Las energías renovables encabezan las prioridades
Más de la mitad de las empresas de la región, el 54,1%, concentra sus acciones en las energías renovables. El objetivo es avanzar hacia el autoabastecimiento y reducir la exposición a las fluctuaciones de las tarifas energéticas.
La gestión y reducción de residuos aparece en segundo lugar, con el 39,3%. Además, casi el 34% de las compañías impulsa procesos productivos que incorporan materiales reciclados.
Esta tendencia se desarrolla en una región que dispone de abundantes recursos naturales. Al mismo tiempo, necesita ampliar su infraestructura energética para sostener el crecimiento industrial.
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Sudamérica lidera, pero cada región elige su propio camino
El informe permite observar que la sustentabilidad avanza con prioridades diferentes según las necesidades económicas y regulatorias de cada mercado.
- América del Norte: combina energías renovables, diversidad e inclusión y desarrollo de productos sustentables para impulsar el crecimiento y atraer inversiones.
- Europa: concentra sus esfuerzos en optimizar iniciativas ya existentes y convertir el cumplimiento normativo en ahorro y acceso a financiamiento.
- Asia-Pacífico: vincula la sustentabilidad con la innovación tecnológica, la digitalización y la preparación de las cadenas de suministro para exportar.
- África: prioriza energías renovables, gestión de residuos y acceso al agua limpia como infraestructura para el desarrollo.
La licencia social también define la competitividad
Alejandro Chiappe, socio de Advisory Services de Grant Thornton Argentina, señala que las empresas combinan cautela en el corto plazo con una mirada estratégica de largo plazo.
“En un contexto comercial volátil e incierto, vemos a las empresas actuar con cautela de corto plazo, pero con convicción de largo plazo, construyendo resiliencia y preparándose para responder a las exigencias futuras”.
Chiappe advierte que las reglas para las compañías argentinas y regionales se redefinen. Por eso, prepararse para las nuevas exigencias resulta necesario para permanecer en los mercados, proteger los ingresos y obtener una licencia social para operar.
Las organizaciones con vocación exportadora enfrentan, además, el desafío de adaptar sus estrategias a la realidad local. Sin embargo, no deben descuidar los estándares globales de reporte, transparencia y trazabilidad.
Ya no alcanza con anunciar: hay que demostrar
La sustentabilidad se consolida como una condición para competir. Pero el informe también marca un nuevo límite: las declaraciones generales pierden valor frente a la necesidad de presentar resultados verificables.
Las empresas que demuestran avances mediante información auditable reducen riesgos operativos y fortalecen sus posibilidades de ingresar o permanecer en mercados internacionales más selectivos.
La inversión verde ya no depende solamente de una convicción ambiental. También responde a una pregunta concreta de negocios: cómo producir con mayor eficiencia, resiliencia y capacidad de competir en un escenario global que exige cada vez más evidencia.

