María Eugenia Basualdo, Gerente de Relaciones Comunitarias de Glencore Pachón, dialogó con Tercer Tiempo. Vive en Calingasta hace 15 años. Conoce el territorio, sus carencias y su potencial. En esta entrevista explica por qué una empresa minera llevó hidroponía a 17 escuelas primarias de San Juan. Cómo un cultivo sin tierra y con 90% menos de agua puede cambiar la vida de una familia rural. Y qué responsabilidad tiene una industria con la lupa encima sobre el lugar donde trabaja y vive.
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Resumen
- Glencore Pachón lleva módulos hidropónicos a 17 escuelas primarias de Calingasta durante el Mes del Ambiente. El sistema usa 90% menos de agua que un cultivo convencional, sin agroquímicos ni pesticidas.
- El programa surgió de la experiencia con productores caprinos locales a quienes la empresa enseñó hidroponía para mejorar su producción de alimentos.
- Basualdo vive en Calingasta desde hace 15 años. Para ella, el programa no es RSE corporativa: es cuidar el lugar donde trabaja y donde vive.
Del basural a la playa: cómo nació el Mes del Ambiente
— TT ¿Cómo se te ocurrió llevar hidroponía a las escuelas? ¿Cuál fue la causa o razón para este proyecto?
—MEB Hace más de seis, siete años que durante junio, que es el mes del ambiente, hacemos acciones conmemorando la importancia del ambiente y del lugar donde estamos viviendo y trabajando. Hicimos campañas de recolección de residuos en zonas agrestes, remediamos tres hectáreas al lado del río que ahora es una playa donde la gente va a tomar mate con vista a la cordillera y a los siete ansiltas. Antes eso era un basural. También trajimos obras de teatro a las escuelas para enseñarles a reciclar. Este año, después de trabajar con un grupo de productores caprinos a los que les enseñamos hidroponía para que produzcan alimentos en sus establecimientos, dijimos: ¿por qué no llevamos esto a las escuelas?
Basualdo no describe una acción de RSE diseñada en Buenos Aires. Describe un proceso que nació del territorio, de años de trabajo con la comunidad y de una pregunta simple: ¿cómo hacemos que esto que funciona en un campo llegue a las aulas?
Sin tierra, sin agroquímicos, con 90% menos de agua
— TT ¿Por qué hidroponía específicamente, en una zona árida como Calingasta?
—MEB Es un cultivo que utiliza el 90% menos de agua que uno convencional, no utiliza agroquímicos ni pesticidas y necesita menos espacio. En Calingasta el agua es un recurso crítico. Por eso tiene todo el sentido. Además de la parte teórica y técnica, les llevamos módulos hidropónicos a cada escuela para que los chicos practiquen. Y les dejamos semillas — rúcula, acelga, distintas variedades de hoja — para que vean el comportamiento del sistema. La idea es que después los chicos en su casa se pongan creativos y con lo que tengan puedan armar sus propios módulos.
— TT ¿Y da resultado?
—MEB Yo lo vi por primera vez en Chile, hace diez o doce años. Con sus caños de PVC y muy poca tierra, con los recursos que iban obteniendo, los resultados eran fantásticos. Con nada hacían magia. Acá lo mismo: tranquilamente esa lechuga la sacás del tubito y le podés dar de comer a tus hijos con una lavadita, sin ningún problema. Incluso la hoja tiene más cuerpo, es más carnosa y dura más en heladera que la convencional.
17 escuelas, un departamento, una multiplicación
— TT ¿Cómo se implementó en 17 escuelas al mismo tiempo?
—MEB Calingasta es el departamento más grande en superficie de la provincia de San Juan. Tenés escuelas rurales aisladas, escuelas albergue y escuelas más cercanas a los centros urbanos. La idea de llegar a las 17 con capacitación y módulos es que tengan acceso a la teoría y a la práctica — que vean en la escuela cómo funciona. Tomamos cinco nexos educativos para que los docentes y directivos también se capaciten. Capacitamos a todos los niños de quinto grado de las 17 escuelas durante junio. Ahora estamos esperando los resultados, a que nos inviten a ver cómo les funcionó en las próximas semanas.
La lógica del programa no termina en la escuela. El objetivo real es que los chicos lo lleven a sus casas y sus familias lo repliquen. En un departamento donde la producción de alimentos es difícil por la altura, el clima y el agua escasa, un módulo hidropónico en el patio de una casa puede ser mucho más que un experimento escolar.
Una empresa extractiva que cuida lo que extrae
— TT Glencore Pachón es una empresa minera. A veces la lupa está puesta con mucha obsesividad sobre las empresas extractivas. ¿Cómo cierra esto?
—MEB Las empresas mineras tenemos áreas de medioambiente que no solo elaboran informes de impacto ambiental: llevamos líneas de base de biodiversidad, de comportamiento del aire, del agua. Nos interesa cuidar el lugar donde trabajamos porque queremos trabajar muchos años más — que más personas puedan aprovechar la oportunidad que se está dando con la minería en San Juan. Y nos interesa cuidar la comunidad en la que estamos inmersos y con la que estamos trabajando. Lo hacemos con todo el compromiso del mundo porque creemos que esta comunidad tiene una gran oportunidad por delante y queremos que puedan aprovecharla.
Hay un oxímoron en el centro de esta historia, y Basualdo lo acepta sin eludirlo. Una empresa que extrae recursos de la montaña enseña a producir alimentos sin tierra y sin agua. Una industria que convive con la mirada desconfiada de parte de la sociedad instala huertas en las escuelas del lugar donde opera. La coherencia no la construyen los comunicados: la construyen 15 años viviendo en Calingasta y un basural convertido en playa.

