Inicio / Medioambiente / Clima
Las olas de calor ya no se enfrentan con consejos sueltos. Frente a temperaturas extremas, la Ciudad activó un plan integral con más de 250 refugios climáticos y un operativo sanitario reforzado. El eje: cuidado, cercanía y presencia del Estado.
Resumen
- Los refugios climáticos funcionan como una red de alivio térmico en una ciudad cada vez más caliente
- La respuesta al cambio climático ya no es solo ambiental: es sanitaria, social y urbana.
Leer también: Inclusión, cuidado y políticas públicas para personas con discapacidad en la Ciudad
El calor extremo no espera: obliga a gobernar distinto
Hay momentos en los que el Estado deja de ser abstracto. El calor extremo es uno de ellos. Cuando las temperaturas no bajan, el cuerpo no descansa y la ciudad se vuelve hostil, la pregunta deja de ser técnica y pasa a ser política: ¿quién cuida a quién?
En ese contexto, la Ciudad de Buenos Aires activó un plan de acción coordinado entre todas sus áreas para proteger la salud de la población, con foco en chicos y personas mayores de 65 años. La estrategia combina territorio, prevención y respuesta rápida.
“Frente a los días de calor extremo, activamos un plan de acción coordinado para cuidar la salud de los vecinos, especialmente de chicos y personas mayores de 65 años”.
La definición política tiene nombre y firma. El jefe de Gobierno, Jorge Macri , puso el eje en la planificación y la coordinación como herramientas centrales para atravesar eventos climáticos cada vez más frecuentes.
Más de 250 refugios climáticos: cuando la ciudad se convierte en red
El corazón del operativo es la ampliación de la red de refugios climáticos. Hoy son más de 250 espacios distribuidos estratégicamente en todos los barrios. Lugares donde se ofrece alivio térmico, hidratación y descanso, con personal preparado para acompañar.
El concepto es simple y potente: así como un banco debe estar cerca cuando falta liquidez, el Estado tiene que estar cerca cuando falta aire, sombra o descanso. En una ciudad atravesada por desigualdades, el acceso al alivio térmico también es una política de equidad.
Prevención, SAME reforzado y respuesta 24/7
El plan incluye el refuerzo del SAME, Bomberos, Defensa Civil y las guardias de salud, con equipos activos las 24 horas. También hay guardias preventivas ante posibles cortes de energía y generadores disponibles en las comunas.
Ante síntomas de golpe de calor —mareos, dolor de cabeza, náuseas o deshidratación— se recomienda acercarse a un centro de salud o llamar al SAME (107).
BOTI y la tecnología como parte del cuidado
La información también es prevención. A través de BOTI, el chatbot de atención ciudadana, cualquier vecino puede consultar cuál es el refugio climático más cercano según su ubicación.
Datos
Red de Refugios Climáticos – Ciudad de Buenos Aires
Mapa oficial de refugios climáticos
Alertas por calor extremo – Servicio Meteorológico Nacional
El dato incómodo: el calor llegó para quedarse
Los refugios climáticos son una respuesta urgente, pero también una señal. La ciudad necesita adaptarse a un clima que ya cambió. Más árboles, menos cemento y planificación urbana con enfoque climático dejaron de ser consignas para convertirse en políticas de salud.
Cuando el calor se vuelve estructural, cuidar deja de ser un gesto. Pasa a ser una obligación pública.
Información útil: consultá el refugio más cercano vía BOTI. Ante síntomas, acercate a un centro de salud o llamá al SAME (107).

